Norman Stein
fotoperiodista
2-II-2004
Norman Stein (seudónimo de un reconocido fotógrafo que durante años se dedicó al reportaje social y político) decidió crear los ReportBooks tras el desastre del Prestige. Se trata de un proyecto personal de publicaciones monográficas con el interés de contribuir a la difusión de un hecho concreto y, al mismo tiempo, colaborar con ONGs, ya que parte de los beneficios de la venta de los libros va destinado a ellas. Ahora Stein ha ideado un recorrido fotográfico formado por 75 imágenes de 45 fotógrafos de Barcelona que documentaron las manifestaciones de Barcelona en contra de la guerra de Irak. ¿Su título?: “Barcelona per la pau”.
En la introducción afirma que los reportbooks “están diseñados para ser percibidos como un documento periodístico”. ¿Por qué?
Los REPORTBOOKS son publicaciones monográficas sobre un tema de actualidad y de amplio interés social, estructuradas periodísticamente y cuyo fin es contribuir a la difusión de un hecho o situación con el reportaje fotográfico como hilo conductor y principal argumento.
Con solo ver las fotografías se nota que hubo una complicidad especial entre los fotoperiodistas de Barcelona y el espíritu de la gente de aquellos días…¿está de acuerdo?
Por respeto y por agradecimiento debemos convertirnos en cómplices de todos aquellos que intentan, pacíficamente, manifestar sus ideas y sus sentimientos.
¿Es bueno que los periodistas gráficos se comprometan socialmente o es mejor que se mantengan al margen?
Creo que cuando alguien decide ejercer profesionalmente de periodista gráfico sabe que comunicar e informar a través de la imagen exige, inevitablemente, adquirir el compromiso con la sociedad de ser veraz. Robert Capa dijo “Si tus fotografías no son lo suficientemente buenas es que no te has acercado lo suficiente” y cuando se está cerca de algo es imposible mantenerse al margen.
A diferencia del reportbook dedicado a la catástrofe del Prestige, en este no hay fotografías suyas. ¿Por qué?
Consideré que este es el RB de Barcelona y sus fotógrafos, aunque sí que hay una fotografía mía (página 163). Es importante saber que los ReportBooks nacen de mi experiencia como periodista gráfico y del convencimiento que son necesarias nuevas herramientas de comunicación independientes donde los fotógrafos puedan comunicarse con la sociedad sin las limitaciones que hoy imponen en las revistas la publicidad, los compromisos políticos y editoriales y las decisiones, en demasiados casos cuestionables, de los editores de fotografía. En consecuencia los RBs están abiertos a todos los profesionales que tengan la oportunidad de hacer reportajes sobre hechos que están en nuestra línea editorial. BCN POR LA PAU nos ha ofrecido la oportunidad de visualizar el trabajo y la dedicación de los fotógrafos de esta ciudad que durante varios meses han seguido estas movilizaciones.
En la introducción asegura que “la fotografía es la prueba incuestionable de que algo sucedió”. Pero en el caso de Irak hubieron muy pocas imágenes del horror que implica toda guerra; no se han visto fotografías de las víctimas civiles de Bagdad ni tampoco de las del atentado del 11-S… ¿Cuál es el papel del fotoperiodista en el mundo de hoy?
Si entendemos por víctimas no solo a los muertos -al fin y al cabo la más dramática de las consecuencias pero no la única- sino también a los supervivientes y el estado en el que transcurren sus vidas, yo creo que la guerra de Irak se está cubriendo bien. Todos los días vemos su continua devastación y a las víctimas de esta.
Respecto a los muertos ocasionados por los atentados del 11 de septiembre, yo creo que la visión de sus cuerpos no aportaba nada más que dolor a sus familias. Y creo también que sí hemos visto fotografías de las victimas de aquellos atentados: de sus familias, de sus amigos y de cada rostro que reflejó el horror de aquello. Aún hoy podríamos verlas en los miles de personas a las que esto cambió radicalmente sus vidas.
Georges Bush padre afirmó en plena guerra que la política exterior de Estados Unidos no se podía dictar desde las calles de la ciudad de Barcelona. Esta frase sorprendió no por su ingenio sino por el uso de Barcelona como símbolo del movimiento cívico contrario a la guerra que hubo en muchas ciudades del mundo. ¿Fue realmente protagonista la ciudad o sencillamente una entre otras?
Sin duda lo fue, y ahí están las cifras, Barcelona fue la más contundente, constante e imaginativa de todas las ciudades del mundo en sus movilizaciones.
En el reportbook se cita una frase de “Homenaje a Catalunya” de Orwell: “Fui a parar, más o menos de casualidad, a la única comunidad de cierto tamaño en Europa Occidental en la que la conciencia política iba más dirigida hacia el socialismo que hacia el capitalismo”. ¿Continúa Barcelona -y Catalunya- teniendo un carácter especial?
Sin ninguna duda Barcelona es una ciudad muy especial y sus ciudadanos mantienen con ella una relación admirable. Mantengo una conexión muy intensa con Barcelona desde que llegué por primera vez en el año 74. Viví en ella dos años y aún sigo considerándola como mi ciudad favorita. Sin embargo creo que en los últimos años está viviendo de la autocomplacencia y se está deslizando hacia la superficialidad. En estas movilizaciones creo haber visto, en gran parte de los movimientos de estudiantes y de colectivos pacifistas una actitud más festiva que comprometida, más escapista que reflexiva, y esto que puede ser incluso fotogénico, provoca en otra parte de la ciudadanía una actitud de rechazo. Precisamente por su tradición Barcelona debe recuperar ese sentimiento de compromiso y de profundidad.
Abandonó su faceta de periodista gráfico en 1980 pero la retomó en 1997. ¿Qué le hizo cambiar de opinión?
Dejé mi actividad como fotógrafo por la contradicción que hay entre el gran poder y la trascendencia que tiene la fotografía como instrumento de comunicación y la gran debilidad del fotógrafo como profesional. En general una vez que el periodista gráfico entrega su trabajo pierde el control sobre la imagen que el produjo. Siempre he creído que la culpa la tiene el propio colectivo que, exceptuando escasísimas personalidades, no ha sabido situar sus exigencias a la altura de la trascendencia de su trabajo. Ni tampoco han sabido ser coherentes con sus responsabilidades. El proyecto de los REPORTBOOKS me ha estimulado a volver y a intentar crear un instrumento que sirva para difundir temas de carácter social tratados por aquellos periodistas gráficos que por sus cualidades son capaces de contar más y mejor.
¿Por qué optó entonces por utilizar un pseudónimo?
El anonimato es para mí una ventaja ya que mi actividad profesional en otros ámbitos complicaría mi actividad como periodista gráfico y además me permite ir y estar en cualquier lugar sin que nadie me relacione con ningún tipo de publicaciones. En mi etapa anterior adquirí cierta notoriedad incluso entre los compañeros de profesión. Te puedo asegurar que en algunas ocasiones era incómodo ser reconocido ya que limitaba enormemente mi posibilidad de movimientos. Considero que una necesidad del fotógrafo es saber llegar más cerca y no ser visto por nadie. No irrumpir, no influir con su presencia. Sólo así creo que se puede comunicar a través de la imagen la esencia de una realidad. Sólo si nadie nos ve podemos mirar mejor.
También en la introducción insta a que “aprendamos de nuevo a ver fotografías”. ¿Cuál es ese modo de ver fotografías que reivindica? ¿Cuando y como se perdió?
Desde hace años veo que gráficamente las fotografías son tratadas como parte del diseño de las revistas o de los periódicos. Si viene bien gráficamente poner un texto encima de la foto se pone. Si se necesita reencuadrar se hace sin contar con el autor… etc. Y creo que esto hace que la gente cuando mira una fotografía, lo que ve es la composición de una página y no la fotografía y su contenido. No hace falta que nadie nos enseñe a ver fotografías, debemos dejar que estas lleguen al público sin adornos, para que al mirarlas las vean y sientan esa otra realidad. Así aprenderemos de nuevo, estoy seguro.
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